miércoles, 19 de marzo de 2008

Cata Nº 72. uVeA 2006. Care 2003.





En esta ocasión se dispuso la cata de los siguientes vinos:
- “uVeA 2006” (Bodega Viña Albares). Vino blanco elaborado con un coupage de las variedades Gewürztraminer y Chardonnay en Albares de la Ribera (El Bierzo-León). Brillante y con bonito color pajizo con reflejos dorados. A copa parada desprende aromas dulces de buena intensidad, en los que predomina la serie vegetal, con manzana verde y algunos recuerdos a levadura y hierba. Sin embargo, al mover y oxigenar el vino pierde cualidades y profundidad, y se echa en falta el toque varietal de la gewürztraminer. Lo que la bodega define como “sutilísima presencia de gas” resulta ser prácticamente indetectable. En boca no ofrece novedades destacables, le falta un poco de chispa o acidez y su persistencia es escasa en la vía retronasal. En suma, un vino correcto, que se bebe bien aunque peca de ligero y breve. Obtuvo 63,6 puntos.

- “Care 2003” (Bodegas Añadas). Tinto con una crianza de 14 meses en barricas de roble americano y francés, resultado de la mezcla de Garnacha (65%) procedente de viñedos antiguos de 80 años, y Cabernet Sauvignon (35%) de edad superior a 25 años. Se trata de un vino muy bien presentado en su fase visual, con atrayente tono cereza picota y reflejos violáceos. Sus aromas son limpios e intensos, con elegantes toques balsámicos y minerales que acompañan al cacao, ciruela pasa y madera tostada que presenta en boca. Resulta sabroso aunque con algunas aristas que denotan una estructura ya en decadencia. Obtuvo 68,7 puntos.

miércoles, 27 de febrero de 2008

Cata Nº 71. Monje Hollera 2007; Listán Negro 2003; Miguel Monje -Tinto dulce 2001; Viña Norte Tradicional 2005.

En cuanto a los vinos catados -Denominación de Origen “Tacoronte-Acentejo” de Tenerife (Islas Canarias)- los tres primeros procedían de Bodegas Monje, y el último de Bodegas Insulares. El resultado de la cata fue el siguiente:



- “Monje Hollera 2007 – Maceración Carbónica” (Bodegas Monje). Se trata de un tinto de maceración carbónica de la variedad Listán Negro, que destaca en su faceta visual por su atractivo color rojo con tonos violáceos. En nariz despliega intensos aromas propios de su elaboración, con mucha fruta roja, (frambuesa, fresa, caramelo ácido), y leves recuerdos minerales (cenizas, pizarra, ahumado). En boca confirma esa primera impresión y resulta ser amplio, con taninos y grato postgusto. Alguno de los presentes detecta un agradable toque amargo, y otro apunta recuerdos de ciruelas en orujo. En definitiva, limitado pero muy correcto. Obtuvo 64,2 puntos.

- “Listán Negro 2003” (Bodegas Monje). Vino monovarietal “Listán Negro”, muy interesante por permitir conocer mejor las peculiaridades de este tipo de uva. Se trata de un vino atractivo, con tonos rubí aún muy vivos. En la copa despliega un peculiar abanico olfativo, en el que predominan los aromas primarios de la serie vegetal (frutas, flores, compota), característicos del listán negro. Si cata nos permite apreciar un vino de cuerpo medio, con un ligero toque amargo, poca presencia de madera y la justa de acidez. No está en su momento óptimo, pero se bebe fácil y deja una impresión final grata. Obtuvo 62,6 puntos.

- “Miguel Monje” -Tinto dulce 2001 – (Bodegas Monje). Nos encontramos ante un vino dulce que ha madurado 24 meses en barricas de roble. Denso, con un curioso tono entre granate y morado, quizá un tanto desvaído. En nariz presenta una intensidad media/baja, en la que se perciben aromas de ciruelas confitadas, higos y pasas. El examen gustativo nos coloca frente a un vino falto de equilibrio, más empalagoso que dulce, que no convence a la mesa de cata. Pese a ello entendemos que es un vino diferente, interesante y peculiar, y estamos convencidos de que en futuras elaboraciones se obtendrán resultados cada vez mejores. Obtuvo 43 puntos.


- “Viña Norte Tradicional 2005 – Seis meses barrica” (Bodegas Insulares). Producto de una de las bodegas más conocidas de la enología tinerfeña. Es un tinto de las variedades Listán Negro y Negramoll que ha permanecido seis meses en barrica. A la vista muestra buena capa, con un color rojo cereza con bordes azulados, vivo y brillante. Su aroma es intenso, con predominio de la fruta y matices aportados por su paso por la madera. En boca resulta seco, con buena estructura sustentada en unos taninos equilibrados, y un final algo corto. Obtuvo 63,9 puntos.

viernes, 18 de enero de 2008

Cata nº 70. Noviembre '07. Casa de la Ermita Petit Verdot 2004.



En el transcurso de la reunión y la cena se degustó el tinto “Casa de la Ermita 2004” , de la D. O. Jumilla, monovarietal de Petit Verdot que obtuvo una valoración de 71 puntos. En lo que se refiere a la “Petit verdot” hay que apuntar que nos encontramos ante una antigua variedad de Burdeos, de maduración tardía y elevada acidez, que produce vinos con alta concentración de taninos, bien estructurados y de intenso color y aroma, muy adecuados para la crianza en barrica. En España hay aún pocas plantaciones, aunque se trata de un tipo de uva emergente que se ha adaptado bien a nuestro clima.
“Casa de la Ermita 2004” ha sido elaborado con uvas vendimiadas a finales de octubre, y ha permanecido en barricas de roble francés y americano doce meses. Presenta un atractivo color granate, brillante y con capa cubierta, que da paso a una interesante nariz, en la que destacan sus aromas minerales, terrosos y de carbón vegetal, que se integran con la gama frutal (cerezas maduras, moras, arándanos). Con una buena intensidad, evoluciona en la copa y se va llenando de matices.
En boca resulta un vino con una buena estructura, acidez y taninos, que se saborea con agrado. Ofrece fruta madura, toques lácteos y de chocolate amargo, y quizá un cierto exceso de madera tostada. Se trata, en suma, de un vino correcto, que permite conocer las posibilidades de la Petit Verdot española, y que varios cofrades coinciden en apuntar que aún tiene un margen de mejora en botella.

martes, 20 de noviembre de 2007

Cata Nº 69. Octubre '07. "Rectoral de Amandi"



Se degustó esta vez el tinto “Rectoral de Amandi” , de Bodegas Gallegas, cosecha seleccionada 2006, de la D. O. Ribera Sacra (Subzona de Amandi), monovarietal de uva mencía que obtuvo una valoración de 69 puntos.
En la cata, el vino muestra un correcto color cereza brillante de capa media, con algo de carbónico, y abundante glicerina. En nariz ofrece aromas afrutados de buena intensidad que nos remiten a la variedad mencía. En boca resulta agradable, con la acidez y persistencia justa, y toques herbáceos y lácteos propios del tipo de uva con que está elaborado.

lunes, 15 de octubre de 2007

Cata Nº 68. Septiembre '07. Tinto “B Crux 2003”



“B Crux 2003” es el vino que nos acompañó en el transcurso de la cena y fue objeto de la cata. Procede del Grupo de Bodegas y Viñedos O. Fournier, y se trata de un tinto del Valle de Uco, en Mendoza (Argentina), elaborado con cuatro variedades (60% tempranillo, 20% malbec, 10% merlot y 10% syrah), con una crianza de 12 meses en barricas nuevas de roble (80% francés y 20% americano).
B-Crux obtuvo 70 puntos en la valoración efectuada por los miembros de la sociedad que acudieron a la reunión. La impresión de cata fue bastante unánime en la fase visual, en la que hubo coincidencia en destacar las brillantes y hermosas tonalidades del vino, cereza picota con ribetes morados, y con capa muy cubierta. En nariz desprende aromas complejos y de buena intensidad, con notas terrosas y minerales, entremezclados con especiados de roble, madera tostada y tabaco de pipa.
En boca se muestra potente, con una estructura sustentada en poderosos taninos, elegante y recio, quizá excesivamente astringente. Predomina la madera, con toques de vainilla, tabaco y un final amargo que nos recuerda el cacao. En definitiva se trata de un vino con nervio, carnoso y con carácter, al que falta el equilibrio o redondez que debiera haberle prestado su crianza.

lunes, 17 de septiembre de 2007

Cata Nº 67. Julio '07. Giné Rosat 2006. Tinto “Buil”.


“Giné Rosat 2006”. Nos encontramos con un rosado fruto de un acertado coupage de las variedades Garnacha y Merlot, que se puede encuadrar en la tendencia que están protagonizando destacadas bodegas españolas que pretenden dotar a este tipo de vinos de auténtica personalidad, dejando de lado esa etiqueta que acompaña a los rosados como vinos intrascendentes o de segunda categoría. Ha sido elaborado a través de un proceso de criomaceración prefermentativa a 8º, seguida de fermentación alcohólica a 18º en depósitos de acero inoxidable. Acabada la fermentación se dejó reposar el vino con sus lías durante dos meses, para ser después embotellado.
Giné Rosat 2006 obtuvo 80 puntos. A la vista se presenta limpio y brillante, con un bonito tono frambuesa. En la fase olfativa es alegre, agradable, con aroma intenso de frutas rojas y flores. En boca es un vino que ofrece sensación de frescura, envolvente, glicérico, con un paso de boca muy grato y un final amplio y sabroso.


Tinto “Buil”. Se trata de un caldo que procede de un viñedo de 50 años, con 800 cepas por hectárea, situado en el Pago del Oro, en el término municipal de Toro (Zamora), y por tanto acogido a dicha Denominación de Origen. Desde la propia bodega se explica que la maceración prefermentativa con los hollejos es larga y en ella se utilizó hielo seco. A continuación, y tras la fermentación alcohólica controlada a temperatura de 28º, el vino pasó con sus lías a barricas nuevas de roble francés, en donde se desarrolló la fermentación maloláctica.
En la cata fue valorado con 79 puntos. Tras una fase visual simplemente correcta, en nariz resulta demasiado alcohólico. Algunos de los presentes señalan la presencia de etanal o acetaldehído, que genera una incómoda sensación de picor. En boca el tinto remonta y sin ninguna duda sabe mejor que huele. Buil es un tinto seco, fuerte, que conjuga su abundancia de taninos, con recuerdos de ciruela negra macerada, fruta muy madura, especias (pimienta, vainilla), e incluso toques de regaliz.

martes, 17 de julio de 2007

Cata Nº 66. Junio '07. “Tombú”. “Charco Las Ánimas - CLAN” .



-Rosado “Tombú” de la Bodega “Domino Dostares”, ubicada en Pajares de los Oteros, (proyecto impulsado por la bodega berciana “Dominio de Tares”), que obtuvo una puntuación de 83,5. Se trata de un vino que fermentó durante 26 días a 13 grados, (una temperatura al límite de la zona de trabajo de las levaduras), con el fin de buscar la mayor expresión varietal. Destaca su peculiar elaboración, en la que se añadieron a mitad de la fermentación un 5% de racimos enteros ("madreo"). A la vista ofrece un bonito color rosado frambuesa, limpio y brillante, bien protegido de la oxidación, lo que permite apreciar matices azulados en el menisco. La fase olfativa nos muestra una explosión de intensos aromas a frutas rojas, pétalos de rosa, recuerdos florales, gominola o caramelo “sugus” y palote de fresa. Algunos cofrades señalan toques anisados y un fondo herbáceo muy grato. En boca “Tombú” resulta cálido, seco, sabroso y con un paso de boca elegante que deja un postgusto persistente y goloso.




- Rosado “Charco Las Ánimas - CLAN” de Bodegas Estefanía-Tilenus. Nos encontramos con un monovarietal de prieto picudo de muy escasa producción, elaborado con uvas procedente de cepas de 130 años mezcladas con otras mucho más jóvenes de nueve años, que fue valorado por los miembros de El Bocoy con 85 puntos.
En la fase visual muestra un bonito color rosa, limpio y brillante, algo más claro de lo usual para el prieto picudo, pero ciertamente atractivo. En nariz muestra unos aromas florales de buena intensidad, con toques de fruta roja y sensaciones agradables que algunos cofrades señalan como “vinosas”, limpias y que animan a beber. En boca el “CLAN” despliega sus mejores armas y mejora estas primeras percepciones, pues además de confirmar los sentidos de vista y olfato, conquista con su trago seco y fresco, cálido y grato, redondo, que anima a disfrutar y a prolongar el placer de beber. Es un vino que nos ofrece autenticidad, sabe a vino, (que no es poco), a producto bien elaborado, con golosa fruta (cereza, fresa, frambuesa), toques caramelizados y dulces (carámelo ácido, gominola), y la acidez justa para que no empalague y en cambio prenda en quien lo prueba el deseo de seguir saboreando este estupendo vino.