miércoles, 20 de junio de 2007

Cata Nº 65. Mayo '07. Selección de Vinos de Bodegas Villeza.



- Blanco “Lágrima de Villeza 2006” – 13,5º. Se trata de un monovarietal de albarín, con un bonito color amarillo con tonos verdosos, que ofrece en nariz una buena intensidad, con aromas cítricos (lima, corteza de pomelo), manzana verde y frutas exóticas (lichi). En boca entra suave y dulce, con un leve y agradable punto de acidez que se ve acompañado en el posgusto por un toque amargo, como de hueso de melocotón.



- Rosado “Lágrima de Villeza 2006” – 13,5º. Nos encontramos con un vino elaborado con mosto yema escurrido sin presión de las variedades prieto picudo y mencía al 50%. A la vista muestra un correcto tono rosa pálido, quizá un tanto desvaído. En nariz presenta un aroma escaso (fresa) de baja intensidad y persistencia. En boca se confirma que nos encontramos ante un vino plano, quizá falto de la acidez o alcohol.



- Tinto “Villeza 2005” – 14º. Estupendo color en un vino fruto de la conjunción de prieto picudo (50%), mencía (40%) y tempranillo (10%), para obtener un bonito tono cereza picota, con capa alta, abundante lágrima y ribetes morados. Sus aromas nos hablan de uvas maduras seleccionadas y con bastante maceración, que incorporan sensaciones agradables de café, almendra y fruta madura. En boca es un vino gustoso, con taninos fuertes pero redondeados hasta configurar un vino fácil de beber.



- Tinto “Villeza doce meses” – 14º. Sin duda nos hallamos ante un magnífico vino, monovarietal, elaborado con mimo y con el afán de sublimar las posibilidades que ofrece la interesante variedad prieto picudo. Como en el caso anterior es francamente bonito su color intenso y oscuro, que parece anticipar la elegante nariz que integra madera de calidad con fruta roja madura (mora y arándano). En boca es un vino carnoso, limpio, sin aristas, que se desliza agradablemente por la garganta, dejando una estela aterciopelada, amable y cálida. Lo dicho, un vino bien hecho, ideal para beber y disfrutar.

jueves, 3 de mayo de 2007

Cata Nº 64. Abril '07. Tanis Crianza 2002


Nos referimos este mes al “Tanis Crianza 2002”, de la D. O. Valdepeñas, tinto elaborado con uvas de la variedad cencibel (tempranillo), con una crianza de seis meses en barrica nueva de roble, y que sale después al mercado con un mínimo de 12 meses en botella.
Por decisión de los cofrades no fue puntuado, ya que se consideró que no alcanzaba el nivel de calidad exigible para obtener una puntuación de aprobado. Un color incierto, falto de brillo y vivacidad, capa muy baja, y que además no se correspondía con su crianza, precedió a una fase olfativa en la que se presentó con aromas ciertamente inadecuados. No quedaba ya ni rastro de fruta, y el etanol se había oxidado dando lugar a subproductos impropios de un vino en buenas condiciones.
En boca se confirmaron las peores impresiones, y nos encontramos con un vino deslavado, plano, insulso, con exceso de acético que se imponía inmediatamente al ligero dulzor que impregnaba la boca al primer ataque. En definitiva, un vino fallido. Entendemos que es extraño que se puedan achacar problemas de almacenaje o conservación a todas las botellas abiertas, razón por la que creemos que probablemente el fallo se deba a algún problema durante el proceso de elaboración.

miércoles, 11 de abril de 2007

Cata Nº 63. Marzo '07. Somanilla 2005.



Se trata del “Somanilla 2005”, monovarietal elaborado con Tinta del País, 14º, de la D. O. Ribera del Duero, que obtuvo una puntuación de 63,6. Es un vino que responde a una concepción enológica moderna, que pone en el mercado un producto encaminado al consumo inmediato, lo que se aprecia desde su misma presentación, en una botella vestida con una etiqueta nada clásica, con trazos abstractos en negro sobre blanco, completada con un brillante faldón dorado.
El vino es de un atractivo color cereza morado, con capa alta y borde con reflejos azulados. En nariz resulta agradable pero corto, y aunque su intensidad es baja, ofrece gratos recuerdos de fruta negra, uva madura y compota, si bien se echan a faltar los aromas que debiera de haber cedido la madera de roble en nueve meses de crianza. En boca se aprecia en exceso el alcohol y cierta monotonía, y aunque al primer trago resulta un tanto astringente, posteriormente mejora y se deja beber con gusto ya que se crece al acompañar la comida. Algunos cofrades afirman estar en presencia de un vino desequilibrado y escaso de sensaciones, y apuntan que se queda corto, “como si hubiera sido hecho demasiado deprisa o sin el reposo preciso”.
A modo de conclusión podemos afirmar que nos encontramos ante un vino interesante, que estamos seguros de que mejorará en próximas añadas en cuanto el cariño con el que se elabora se vea acompañado del acierto preciso.

miércoles, 7 de marzo de 2007

Cata Nº 62. Febrero '07. Enrique Mendoza Shiraz 2004/Dominio de Valdepusa Syrah 2003.



- El primer vino catado fue el "Enrique Mendoza Shiraz 2004", tinto de la Denominación de Origen Alicante que obtuvo una puntuación de 68, y que se nos presentó con un color cereza picota y buena capa que impregnaba con su rastro el borde de la copa. Su aroma es de buena intensidad y nos remite a frutos negros, notas balsámicas, cuero y madera. Los cofrades también encontraron recuerdos de pimienta verde y canela. En boca tiene una entrada potente, en la que se aprecia el alcohol, los taninos y el cuerpo. Buen final y agradable posgusto. A destacar que no fueron detectadas las tres notas (violeta, cassis. y ahumados), que suelen identificar este tipo de uva.



- El “Domino de Valdepusa Syrah 2003” obtuvo un resultado de 76 puntos, lo que le eleva a una categoría distinguida. Es un vino peculiar, de una bodega muy interesante, valiente y arriesgada que, por poner un ejemplo de su estar en vanguardia, fue la primera en conseguir en el verano del 2002 una denominación de origen propia, en reconocimiento a su vocación de constituirse en uno de los primeros Grandes Pagos de España.
A la vista ofrece un precioso color guinda picota, tinta morada, se diría que añil, con capa prácticamente opaca. En la copa sus 14’5 grados se delatan con las “piernas” que adornan el cristal a poco que se mueva el vino. Ciertamente su apariencia llama la atención.
En nariz se muestra como elegante y complejo, con una combinación bien resuelta de fruta madura, notas especiadas y gama balsámica. Alguien cree reconocer un fondo de caramelo de violeta. Ya en boca se trata de un vino astringente, con abundantes taninos que auguran un magnífico y aún largo futuro al vino, con cuerpo, carnosidad y buen final. Un tinto peculiar, original y bien conseguido,

viernes, 2 de febrero de 2007

Cata Nº 61. Enero '07. Semele 2004/Montebaco 2004/Montebaco 2003 Vendimia Seleccionada


Tintos. D.O. Ribera del Duero. Bodega MONTEBACO.


- El primero de los vinos degustados fue el “Semele 2004”, un tinto que la bodega define como de nuevo cuño, con una crianza de 12 meses en barrica, y elaborado con el deseo de alcanzar “amabilidad, redondez, frescura, riqueza aromática y expresión varietal”. Obtuvo una puntuación de 71,4. En la fase visual se presenta como muy acorde a su edad y denominación de origen, con capa alta y bonitos ribetes violáceos. En nariz ofrece aromas nítidos de fruta negra madura, que posteriormente abren paso a agradables recuerdos de madera de cedro, cacao, gama balsámica y tabaco de pipa. En boca el vino pierde un poco, y algunos cofrades destacan su elevada astringencia y la ‘dureza’ de sus taninos. Sin duda mejorará en botella en cuanto lime estas ligeras asperezas o aristas.


- El “Montebaco 2004” obtuvo un resultado de 73,4. Entre los comentarios suscitados en la cata destacamos que en fase visual presenta un precioso color rojo picota de muy buena capa, con ribete morado, muy vivo para tratarse de un vino que ha permanecido más de un año en barrica. Lágrima generosa, glicérico, y muy en la línea de los vinos que ahora están de moda. En nariz despliega aromas elegantes y complejos de buena intensidad, con tonos balsámicos, carne roja, ahumados y café torrefacto. En boca es definido como goloso, con cuerpo, “casi se masca”, cálido, con taninos potentes pero amables que funden la fruta madura (plátano, ciruela) con la bien integrada madera. El retrogusto deja la impresión de un vino complejo y equilibrado.


- Finalmente el “Montebaco Vendimia Seleccionada 2003” alcanzó una puntuación de 82, y hubo general coincidencia en definirlo como un gran vino. Profundo color rojo picota con algún pequeño reflejo teja fruto de su permanencia en barrica. En nariz aparecen notas metálicas, pizarra y tierra húmeda, que prevalecen sobre un fondo de frutos negros maduros. En boca confirma su elegancia y se presenta como un vino sabroso, fresco y muy pulido. En definitiva un vino redondo y muy equilibrado.


jueves, 14 de diciembre de 2006

Cata Nº 60. Noviembre '06. Señorío de Carcedo 1998/Señorío de Carcedo 2005 – selección familiar

Tintos. D.O.c. Rioja. Bodegas CARDEMA, S.L.




- El primero de los vinos “Señorío de Carcedo 1998”, 90% tempranillo y 5% viura, sin crianza en madera, fue catado pero se decidió no darle puntuación, debido a la “singularidad” de que debería ser un vino joven...pero con ¡ocho años! en botella. Se apreciaron colores viejos, apagados y tonos tejas propios de un vino evolucionado, y un aroma desestructurado, oxidado, con ligeros recuerdos de fruta y trazas de etanal (1). En boca su sabor fue definido por algunos como desvaído, acuoso, descarnado y en todo caso falto de los polifenoles que le hubieran cedido los taninos adquiridos en la crianza en madera que no ha tenido. Pudo haber sido un gran vino en su momento...pero incluso la variedad viura que le pudo aportar frescura, transcurrido el tiempo ha contribuido a aguar el vino.



- El “Señorío de Carcedo 2005 – selección familiar”, 100% tempranillo de la viña “Los cabezos”, formada por cepas de más de 70 años, obtuvo un resultado de 65,6. Entre los comentarios suscitados en la cata destacamos que en fase visual presenta “capa alta”, y un “bonito e intenso color violáceo”. En nariz encontramos ciruela pasa, regaliz, fruta en compota, y algunos toques mentolados. Varios de los presentes reconocieron aroma a coco, lo que en su opinión revela su crianza en roble americano (2).
En boca quizá no es capaz de ofrecer lo que parecía prometer, y hay quien incluso se siente un poco decepcionado. No obstante, todos estuvieron de acuerdo en que se trata de un gran vino, si bien no se trata de un “rioja clásico” (hubo quien estimó que le recordaba un tinto de Toro).



Nuestro amigo Francisco González nos hace llegar las siguientes observaciones:
(1) [No confundir etanal con etanol]: "Porque el etanol es el alcohol propio del vino y por tanto todos los vinos deben tener etanol. Sin embargo, el etanal, es el etanol oxidado y los vinos estropeados por el paso del tiempo presentan este compuesto que da un carácter "arranciado" del vino.
(2) "...el roble americano da más aroma de coco y vainilla que el roble francés..."